Una mesa de amigos, donde al tiempo de paladear platillos hechos con cariño y dedicación.. una amena charla convertirá este lugar en un grato punto de reunión.
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viernes, 27 de septiembre de 2013

Oda a la Cebolla - Pablo Neruda



Cebolla,
luminosa redoma,
pétalo a pétalo
se formó tu hermosura,
escamas de cristal te acrecentaron
y en el secreto de la tierra oscura
se redondeó tu vientre de rocío.

Bajo la tierra
fue el milagro
y cuando apareció
tu torpe tallo verde,
y nacieron
tus hojas como espadas en el huerto,
la tierra acumuló su poderío
mostrando tu desnuda transparencia,
y como en Afrodita el mar remoto
duplicó la magnolia
levantando sus senos,
la tierra
así te hizo,
cebolla,
clara como un planeta,
y destinada
a relucir,
constelación constante,
redonda rosa de agua,
sobre 
la mesa
de las pobres gentes.

Generosa 
deshaces
tu globo de frescura
en la consumación
ferviente de la olla,
y el jirón de cristal
al calor encendido del aceite
se transforma en rizada pluma de oro.

También recordaré cómo fecunda
tu influencia el amor de la ensalada,
y parece que el cielo contribuye
dándole fina forma de granizo
a celebrar tu claridad picada
sobre los hemisferios del tomate.

Pero al alcance
de las manos del pueblo,
regada con aceite,
espolvoreada
con un poco de sal,
matas el hambre
del jornalero en el duro camino.

Estrella de los pobres,
hada madrina
envuelta 
en delicado
papel, sales del suelo,
eterna, intacta, pura
como semilla de astro,
y al cortarte
el cuchillo en la cocina
sube la única lágrima
sin pena.

Nos hiciste llorar sin afligirnos.

Yo cuanto existe celebré, cebolla,
pero para mí eres
más hermosa que un ave
de plumas cegadoras,
eres para mis ojos
globo celeste, copa de platino,
baile inmóvil
de anémona nevada
y vive la fragancia de la tierra
en tu naturaleza cristalina.

Un precioso homenaje del Maestro Neruda a la humilde pero deliciosa cebolla,
indispensable en las recetas más simples y las mas elaboradas. Bello..!!


***

jueves, 8 de agosto de 2013

El vino entra en la boca.. - Willian Butler Yeats

***

El vino entra en la boca..
Y el amor entra en los ojos..

Esto es todo lo que en verdad conocemos.. 
Antes de olvidar y morir..

Así llevo el vaso a mi boca,
Y te miro..

***

sábado, 18 de mayo de 2013

Oda a la Manzana - Pablo Neruda



A ti, manzana,
quiero
celebrarte
llenándome
con tu nombre
la boca,
comiéndote.

Siempre
eres nueva como nada
o nadie,
siempre
recién caída
del Paraíso:
plena
y pura
mejilla arrebolada
de la aurora!
Qué difíciles
son
comparados
contigo
los frutos de la tierra,
las celulares uvas,
los mangos
tenebrosos,
las huesudas
ciruelas, los higos
submarinos:
tú eres pomada pura,
pan fragante,
queso
de la vegetación.

Cuando mordemos
tu redonda inocencia
volvemos
por un instante
a ser
también recién creadas criaturas:
aún tenemos algo de manzana.

Yo quiero
una abundancia
total, la multiplicación
de tu familia,
quiero
una ciudad,
una república,
un río Mississipi
manzanas,
y en sus orillas
quiero ver
a toda
la población
del mundo
unida, reunida,
en el acto más simple de la tierra:
mordiendo una manzana.

***

jueves, 2 de mayo de 2013

Oda al Caldillo de Congrio - Pablo Neruda



En el mar
tormentoso
de Chile 
vive el rosado congrio, 
gigante anguila 
de nevada carne. 
Y en las ollas
chilenas, 
en la costa, 
nació el caldillo 
grávido y suculento, 
provechoso.
Lleven a la cocina 
el congrio desollado, 
su piel manchada cede 
como un guante 
y al descubierto queda 
entonces
el racimo del mar, 
el congrio tierno
reluce
ya desnudo, 
preparado 
para nuestro apetito. 
Ahora
recoges 
ajos, 
acaricia primero 
ese marfil 
precioso, 
huele 
su fragancia iracunda, 
entonces 
deja el ajo picado 
caer con la cebolla 
y el tomate 
hasta que la cebolla 
tenga color de oro. 
Mientras tanto
se cuecen 
con el vapor 
los regios 
camarones marinos 
y cuando ya llegaron 
a su punto, 
cuando cuajó el sabor 
en una salsa 
formada por el jugo 
del océano
y por el agua clara
que desprendió la luz de la cebolla, 
entonces
que entre el congrio 
y se sumerja en gloria, 
que en la olla
se aceite, 
se contraiga y se impregne. 
Ya sólo es necesario 
dejar en el manjar 
caer la crema 
como una rosa espesa, 
y al fuego 
lentamente
entregar el tesoro 
hasta que en el caldillo 
se calienten 
las esencias de Chile, 
y a la mesa 
lleguen recién casados
los sabores 
del mar y de la tierra 
para que en ese plato 
tú conozcas el cielo.